Criterio Talent
Entrega 08 · abril de 2026

Entrevistas por voz y video: qué tiene que decir el consentimiento y cuándo se pide

Un consentimiento que se pide después de encender el micrófono ya no es un consentimiento. Qué tiene que contener, cuándo se pide y qué se guarda como prueba de que se dio.

Método · Consentimiento y grabación

Publicado el · 5 min de lectura

En corto

Tiene que decir qué se graba, para qué se usa, quién responde por ese tratamiento, cuánto tiempo se conserva y ante quién se ejercen los derechos, en el mismo idioma de la entrevista y antes de que exista un solo segundo grabado. De ese momento se guarda evidencia —qué versión del texto se mostró, cuándo se aceptó— porque un consentimiento que no se puede acreditar es como no haberlo pedido.

Hay una forma silenciosa de romper una entrevista con IA: pedir el permiso de la cámara, encender la sala, y enseñar el aviso mientras la conversación ya está en marcha. Técnicamente el texto apareció. Prácticamente, la persona aceptó algo que ya estaba ocurriendo, y la evidencia que se produzca a partir de ahí tiene un defecto de origen que ningún reporte posterior arregla.

Lo que sigue es cómo se arma ese momento previo para que sea sólido sin volverse un trámite de ocho pantallas. No es asesoría jurídica: es diseño de producto sobre un terreno donde el detalle importa, y donde cada implementación debe entregar su propia declaración por escrito.

Un botón no es un consentimiento

«Acepto los términos» no informa de nada. Para que una aceptación signifique algo, la persona tiene que poder responder cinco preguntas sin salir de la pantalla, y las cinco tienen que estar contestadas en el propio texto, no en un enlace que casi nadie abre.

Los cinco puntos que convierten una aceptación en un consentimiento informado. Cuadro ilustrativo, no una plantilla legal.
Lo que se declaraPor qué no se puede omitir
Qué se grabaNo es lo mismo audio que audio y video, y la persona decide con esa diferencia en la mano.
Para qué se usaEvaluar esta candidatura no es lo mismo que entrenar nada ni que reutilizarlo en otro proceso.
Quién responde por el tratamientoLa empresa que contrata es la responsable; el proveedor actúa por cuenta de ella. Confundirlo deja a la persona sin saber a quién reclamar.
Cuánto tiempo se conservaUn plazo concreto. «El tiempo necesario» no es un plazo, es una manera de no decirlo.
Ante quién se ejercen los derechosAcceso, rectificación, cancelación y oposición necesitan un canal que exista y que conteste.

Cuándo se pide: antes del primer segundo

El orden correcto es único y no admite atajos: se muestra el texto, la persona acepta, y sólo entonces se pide el permiso del navegador y se abre la sala. Invertirlo por comodidad técnica —porque es más fácil montar la sala primero y enseñar el aviso encima— produce grabaciones que empezaron antes del permiso.

Hay una comprobación sencilla para saber si un sistema lo hace bien: si la persona cierra la pestaña justo después de leer el aviso y antes de aceptar, no debe existir ningún archivo suyo en ninguna parte. Si existe, el consentimiento llegó tarde por más que la pantalla dijera lo contrario.

Granularidad, y cuándo el todo o nada es lo honesto

La intuición dice que separar el consentimiento en casillas independientes es siempre mejor: una para el audio, otra para el video, otra para conservar el material. A veces lo es. Otras es una forma elegante de mentir.

Si el sistema no puede funcionar sin grabar —porque su promesa es justamente que toda conclusión se pueda contrastar contra la grabación—, ofrecer una casilla para rechazar la grabación y continuar es ofrecer algo que no existe. La opción honesta es decir que esa parte es indivisible, explicar por qué, y dejar clarísima la salida: no aceptar y seguir en el proceso por otra vía.

Donde la granularidad sí es real y conviene: reutilizar el material para otra vacante, conservarlo más allá del proceso, o mostrárselo a alguien fuera del equipo que decide. Ésas son decisiones separables de verdad, y cada una merece su propia aceptación.

Qué pasa si la persona no acepta

Tiene que pasar algo, y tiene que estar escrito antes. Un sistema que ante el rechazo se queda en blanco convierte una decisión legítima en un callejón, y la persona termina aceptando por no perder la vacante — que es exactamente lo contrario de un consentimiento libre.

Lo mínimo: confirmar que se registró la negativa, decir que la candidatura sigue viva y explicar por dónde continúa. La alternativa concreta la define la empresa dentro de su propio proceso; lo que el sistema garantiza es que sin aceptación no empieza nada y que la negativa no desaparece en silencio. La experiencia completa alrededor de ese momento está en la entrega de marzo.

Cómo se guarda la evidencia de que consintió

Un consentimiento que no se puede acreditar seis meses después es, a efectos prácticos, un consentimiento que no se pidió. Y acreditarlo no es guardar un booleano en verdadero: es poder reconstruir qué leyó exactamente esa persona.

  • La versión del texto que se mostró, identificada, no el texto que está vigente hoy.
  • El momento de la aceptación, con su marca de tiempo.
  • A qué candidatura y a qué vacante corresponde.
  • Que ese registro sea inmutable: si el aviso cambia el mes siguiente, la aceptación anterior no puede quedar apuntando al texto nuevo.

El error frecuente es versionar el aviso pero no la aceptación. Se corrige el texto por una recomendación legal, y todas las aceptaciones anteriores empiezan a referirse a un documento que nadie firmó. La comprobación es la misma que la del guion de la entrevista: si no se sabe con qué versión se corrió, no se puede sostener.

La grabación que falla cerrada, y lo que cuesta

Si la promesa es que toda conclusión se puede contrastar contra la grabación, entonces una entrevista sin grabación utilizable no puede darse por buena. No porque falte un archivo, sino porque la evaluación que salga de ahí no se va a poder defender, y nadie lo va a notar hasta que alguien pregunte.

La regla que conviene implementar es dura: si la grabación no puede iniciarse, o si al terminar le falta alguna de las voces, la entrevista no cuenta y se repite. Tiene un costo real —una persona que ya dedicó su tiempo tiene que volver a hacerlo— y ese costo hay que asumirlo de frente, avisando y facilitando la repetición.

El costo contrario no se puede pagar después. Una conclusión sin evidencia entra al expediente igual que las demás, se ve idéntica en el reporte, y sólo se descubre el día en que hay que sustentarla. Cómo se conserva y se borra ese material es el asunto de la entrega de mayo.

Lo que esto no resuelve

Un consentimiento impecable no vuelve legítimo un tratamiento que no lo era. Si el material se va a usar para algo que la persona no aceptaría de saberlo entero, el problema no está en la pantalla: está en el uso, y ninguna redacción lo arregla.

Tampoco sustituye la revisión de quien sí hace derecho. Lo que este texto ofrece son las decisiones de producto que hacen que esa revisión encuentre algo defendible; el documento que vale contractualmente es la declaración que cada implementación entrega por escrito, y sus términos los fija la empresa responsable, no la plataforma. La postura general está en seguridad y gobierno del dato.

Preguntas sobre esta entrega

¿Basta con enseñar el aviso de privacidad de la empresa?

El aviso dice cómo trata la empresa los datos en general. Lo que falta es lo específico de este momento: que va a hablar con un sistema, que se graba audio y video, y qué pasa si no acepta. Suelen ser dos textos con dos funciones distintas.

¿Se puede pedir el consentimiento en el correo de invitación y ya no en la sala?

Se puede anticipar ahí, y conviene. Pero la aceptación que cuenta es la que ocurre inmediatamente antes de la grabación, en el mismo dispositivo y con el mismo texto: entre el correo y la entrevista pueden pasar días y puede abrirlo otra persona.

Para seguir leyendo en el sitio

Soluciones

Cómo se configura para alto volumen, perfiles técnicos, dirección y procesos de varias rondas.

Plataforma

Cómo conduce la entrevista, repregunta y cita la evidencia de cada conclusión.

Integraciones

Cómo su ATS pide la entrevista y recibe el reporte, sin que nadie vuelva a teclear nada.

Contacto

Una demostración de 30 minutos sobre una vacante real suya.

Otras entregas
Siguiente paso

Véalo con una vacante suya sobre la mesa.

Treinta minutos: se define una entrevista a partir de su job post, se recorre como la ve el candidato y se lee un reporte con su evidencia.