Criterio Talent
Preguntas frecuentes

Lo que preguntan los equipos antes de empezar.

Cuatro bloques: la entrevista, el proceso, los resultados y la puesta en marcha. Respuestas cortas, y ninguna que no podamos sostener enseñándola.

La entrevista

¿Cómo es la entrevista para quien la contesta?

Es una conversación. La persona abre su enlace a la hora que le acomode, habla por voz y video con un entrevistador que la escucha, y responde con sus palabras en vez de rellenar un formulario o grabarse contestando preguntas que nadie retoma.

No hay que agendar nada con nadie, así que la primera conversación deja de depender de que dos calendarios coincidan.

¿Repregunta, o sigue un cuestionario fijo?

Repregunta. Cuando una respuesta se queda en la superficie —una situación sin acción propia, un resultado sin cifras—, vuelve sobre ella y pide lo que falta.

Y sabe cuándo dejar de insistir: si a la segunda repregunta no obtiene lo que buscaba, lo da por cerrado y sigue. Insistir tres veces sobre lo mismo no produce evidencia; produce una persona incómoda.

¿Cuánto dura una entrevista?

Lo que su proceso necesite. Se declara en el guion, a partir de cinco minutos, y el tiempo por pregunta se reparte para que cada respuesta llegue a algún lado. El máximo de su implementación se acuerda antes de arrancar, y subirlo después es configuración.

La duración se configura por entrevista, no por cuenta. La misma empresa puede correr una ronda corta de arranque y una ronda a fondo para las finalistas.

¿Sirve para posiciones directivas, o sólo para volumen?

Para las dos. Lo que cambia entre ellas es la profundidad, no el producto: una posición operativa suele resolverse con pocos reactivos y una conversación corta, y una gerencia o una dirección pide más tiempo, competencias más finas y una rúbrica más exigente.

La mecánica es la misma en los dos casos: guion, conversación, evidencia y reporte.

El proceso

¿Cuánto trabajo cuesta crear una entrevista?

Se pega el job post y un asistente construye la definición completa: competencias, reactivos y niveles. Desde ahí se ajusta conversando con él —«quita esta competencia», «pregunta también por manejo de proveedores»— y él aplica el cambio.

Cuando el cambio destruye algo, lo propone y espera confirmación antes de tocarlo.

¿La misma entrevista sirve para todos los candidatos de una vacante?

Sí, y es justo lo que vuelve comparables los resultados. La definición queda versionada: todos los candidatos de una vacante responden la misma, y una entrevista de marzo sigue diciendo con qué versión se corrió.

¿Una vacante puede tener varias rondas?

Sí. Una vacante lleva rondas ordenadas, cada una con su nombre y su propio perfil de entrevistador, y la misma persona las recorre sin convertirse en tres candidatos distintos: sigue siendo una sola candidatura.

El nombre y el orden de cada ronda quedan congelados en la entrevista ya corrida, así que renombrarla o reordenarla después no reescribe lo que ya pasó. El cuestionario lo pone la vacante: hoy todas sus rondas corren el guion publicado para ella.

¿Cómo pasa alguien de una ronda a la siguiente?

Lo hace una persona desde la plataforma, o el sistema que ya opera la empresa a través de la API. En ese momento se emite la entrevista de la siguiente ronda con su enlace individual, que usted hace llegar por donde ya habla con sus candidatos.

El paso queda registrado con quién lo dio y a qué hora.

Los resultados

¿Qué trae el reporte?

El nivel asignado a cada competencia, por qué se asignó y el fragmento de la conversación que lo sustenta. Debajo, la transcripción completa y la grabación, por si alguien quiere ir a escucharlo.

Trae además lo que conviene retomar en la siguiente conversación: lo que quedó a medias, escrito como una lista de trabajo para quien entreviste después.

¿Cómo sé que una cita del reporte es real?

Porque lo que sale entrecomillado no es lo que escribió el modelo: es la rebanada literal de la transcripción. El modelo sólo señala dónde mirar, y lo que se publica se recorta del turno, palabra por palabra.

La consecuencia es la que importa: una cita inventada no puede llegar al reporte aunque el modelo insista, porque no hay de dónde recortarla.

¿Cómo se comparan dos candidatos?

Lado a lado, requisito por requisito, con la evidencia de cada uno a la vista. Como todos respondieron la misma definición, la comparación es entre respuestas y no entre impresiones de quien entrevistó.

El tablero de la vacante resume el proceso completo y se exporta con la identidad de la empresa.

¿Quién decide?

Su equipo, con el trabajo de lectura ya hecho. Avanzar o descartar es una acción de una persona identificada, y queda registrada con su nombre, su hora y su razón.

Ése es el punto de todo lo anterior: que el criterio del equipo se gaste en decidir, y no en reconstruir qué se preguntó en cada conversación.

Puesta en marcha y confianza

¿Cómo empiezo?

Con una demostración sobre una vacante real suya. Se pega el job post, se ve el guion que sale de ahí, se recorre una entrevista y se abre el reporte con su evidencia.

De esa sesión sale el alcance por escrito: cuántas vacantes, cuántos candidatos y qué integraciones entran.

¿Se conecta con el sistema que ya usamos?

Sí. Hay una API de integración con cinco operaciones —sincronizar la vacante, pedir la entrevista, consultarla, recuperar el reporte y leer el catálogo de entrevistadores— y ocho avisos firmados que informan de cada cambio sin que nadie tenga que estar preguntando.

El conector con un sistema concreto se define y se implementa por proyecto: qué campos viajan, en qué dirección y qué pasa cuando el otro lado no contesta.

¿Qué se le dice al candidato antes de empezar?

Que va a conversar con un sistema, qué se graba, para qué se usa y cuánto tiempo se conserva. La entrevista no arranca hasta que lo acepta expresamente.

Se lee completo en una pantalla, antes del primer segundo de grabación.

¿Dónde vive la información y quién puede verla?

Cada cliente opera en un entorno propio, con permisos por área y por vacante, y con bitácora de quién abrió un reporte o descargó una grabación. El plazo de conservación se pacta y se ejecuta solo.

El detalle está en la página de Seguridad, y la declaración de medidas de su instancia se entrega por escrito antes de firmar.

¿Cuánto cuesta?

Depende del volumen de vacantes y de candidatos, de las integraciones que entren en el alcance y del nivel de servicio contratado. Se cierra por escrito antes de empezar, y no hay cargos que aparezcan después.

En la demostración sale una cifra concreta para su caso, porque para entonces ya se sabe cuántas vacantes va a mover y con qué profundidad.

Y su instancia puede llevar sus propios topes de gasto, de entrevistas simultáneas y de arranques por hora. Cuando se rebasa uno, la entrevista se rechaza en ese momento y no se cobra: el techo es un techo, no una alerta que llega tarde.

Siguiente paso

Véalo con una vacante suya sobre la mesa.

Treinta minutos: se define una entrevista a partir de su job post, se recorre como la ve el candidato y se lee un reporte con su evidencia.